28.6.09

Dos días para volver a empezar... a tu lado. Siempre.

El aliento del muerto amado

Uno de mis momentos favoritos de la semana es cuando me despierto sin nada que hacer y me pongo a ver una película en la cama. Me llevo el ordenador y me coloco en una de esas posturas incómodas que luego te pasan factura en el cuello.
Es entonces cuando parece que sientes más que nunca tu piel. Tu olor está en toda la habitación y te sientes dentro de la madriguera.
A las chicas nos gusta llorar. Es un hecho. Tendría que investigar cuál es el mecanismo endorfínico que se activa, porque estoy casi segura de que tiene que existir. Es por eso que después de llorar me quedo bien, o cuando menos me invade una sensación extraña que no se describir... Es como si incluso te cambiase el sabor del estómago, siento más limpieza.
De todos es conocido que, de vez en cuando, necesitamos ver una película que nos haga llorar. Es por eso que vemos una y otra vez Dirty Dancing en la adolescencia. Muy lejos de porque nos identifiquemos con la chica lista y fea de ciudad que se liga al macizorro del hotel, lo hacemos porque es valiente y decidida, porque ayuda a todo el mundo aunque le pase factura, porque tiene momentos de fracaso que te hacen llorar y, sobre todo, por el final feliz y emotivo.
Todo se complica el día que decides que deberías cambiar de peli. Seguramente esto no sea así... Seguramente lo que sucede es que quemas una etapa y llega otra peli que se adapta mejor a ti, y se convierte en tu nueva peli de llorar. Algo de esto encuentro en mis nuevas Dirty Dancing, llamadas Closer y Lost in Traslation (todo muy inglés).
La incomunicación, la soledad, el miedo, la pérdida y el refugio... y, por supuesto, la seguridad de sentirte amada.
Pero lo que sucede los domingos por la mañana no tiene nada que ver con todo esto. Las películas en la cama no son revisiones de las ya trilladas, sino que son puro descubrimiento. Me confieso pirata eventual. Es pura vagancia. Estás en casa y te apetece ver una película y tu conexión hace casi que la puedas ver antes de lo que tardas en vestirte, caminar al videoclub y volver.
He descubierto un espacio virtual en el que se colocan películas en su escaparate. Por supuesto están muchos de los estrenos de la cartelera, pero también, aunque no sé por que motivo, suelen tener cine francés, francés e italiano. Poco a poco me voy enamorando de esas historias que, cada vez, me apetecen más. Tanto que muchas veces para decidir si la siguiente película es una u otra me fijo, solamente, en el país de origen. Por supuesto el impulso primero se lo debo a mi tamo, a la primera vez que me prestó una película de Rohmer.
Me apasiona el aire que se respira en esas películas, me enamoro de los espacios: las casas, los parques, los jardines, las playas... Siempre hay una frase o un silencio con la que te quedas cuando termina. Creo que todo esto se multiplica cuando sucede por sorpresa, cuando no te lo esperas.
Una película hoy hace que vuelva a visitarme después de tanto tiempo: El primer día del resto de tu vida. Sencilla, como me gustaría que fuese nuestra vida.
(revisitaré su penúltima secuencia...)

26.3.09

y van 7...

Cumplir 7 años no es algo que suceda todos los días. Un 26 te levantas y... ahí está.
7 años son mucho tiempo, demasiado cuando quieres que pasen y muy poco cuando los vives intensamente.
Hoy es 26 y mi vida pende de un hilo más que nunca. No sé que sucederá en unos meses, lo que sí se a estas alturas es que cambiaré de aires y eso es algo que necesito mucho.
Pero, ¿por qué nos podemos plantear los cambios?, ¿son buenos? Naufrago en un mar de dudas y lágrimas. Ojalá el futuro traiga cosas buenas, ojalá lo sean para todos, y que lo bueno llegue pronto.
Felicidades a todos los tamos voladores, y, especialmente, a uno. Feliz número 7.

11.3.09

soy mala, muy mala

Soy mala persona y van siendo horas de que lo asuma. No hay más, no hay vueltas.
También soy mal profesional.
No es para tanto. Ahora solamente toca seguir pa´lante.
Te levantas una mañana y lo que era mal estar se reconvierte en una sensación de calma, casi de paz. Las cosas empiezan a afectarte de otra manera y las ganas de trabajar se transforman en desidia. Es una realidad, y no es nada nuevo. Está claro. Ley de vida. Bueno, esto o cansancio...
¿Qué hacer cuando te planteas un reto a pesar del mundo y descubres que no podrás cambiar nada? ¿qué sucede en tu cabeza la mañana en la que te levantas y dices: pues vale, si lo quieres así... tuyo es, mío no? ¿es posible poseer a las personas? ¿y sus mentes?
Quisiera ser tan alto como la Luna, hey hey...

8.3.09

hoy es 8 de marzo

Recuerdos para todas las mujeres y para aquellas/os que hacen que cada día su vida sea menos diferente en tanto que mujer, no que persona.
Un beso especial para mi madre.

2.3.09

paz

Cada día que pasa se me antoja más complicado entender los límites en cada una de las cosas que llenan mis días. No sé muy bien a qué hora termino de trabajar, cuando toca descanso o cuando debo dejar de reir, o de llorar. Es extraño. Al final termino actuando como un animal, siguiendo los dictados de un cuerpo con necesidades propias, que aloja un cerebro con una vida, en ocasiones, diferente. Todos necesitamos paz. Es vital. Sólo cuando la sentimos podemos empezar a construir algo que nos haga de verdad felices. O no

1.3.09

Necesito concentrar todas las energías que pueda para que Galicia sufra lo menos posible un cambio... que ojalá no llegue esta noche.